Recuerdo que en esa época yo estaba en la Fac. de Psicología dándome cuenta de que no sabía que hacía ahí. Los viernes Kinasky y yo salíamos de clase a las 6pm. Era una regla implícita que todos estemos presentes en La Banca a esa hora para ir a tirar un par de tragos juntos y contarnos lo que nos había pasado durante esa semana. Éramos, sin serlo, un T: El T Banca.
Hubo una chupeta en particular que recuerdo solo por tener soporte audiovisual para sustentar lo que voy a contarles.
Día: Algún viernes del 2007-I
Lugar: Algún parque de Lima
Hora: Fácil las 7pm.
Protagonistas: Oso, Kinasky, Lucho, Vitocho, Alex, Mario, Xixo, Edú, Kalú, Chepe, Pamela, Fiorella y yo.
Las frases celebres de la noche:
-“Para poder bailar tengo que estar ebrio.”
-“Y Oso se puso “bien coquetón, bien sabrosón, bien salsatón”
-“¿Por qué Kalu siempre me gana en seco? Porque es la mami”
-“Vao a bailar perreo chacalonero, hasta que choque el hueso”
- “Don´t film me. Tengo derecho a la privacidad”.
-“¿Qué es la wasa? La wasamandrapa pues”
-“Cuidado con la botella, carajo!! Cuidado con mi trago”
-“Pero igual no le vas a dar vuelta nunca porque eres un rosca”.
-“El alemán es un idioma bien pendejo”.
-¿Oe Xixo, por qué eres cochino, huevón?
-“Una rondita más y ya”
-“Chupa por la “cochina” pues brooooder”
Oso era el tema central así que planteamos la pregunta ¿Tu concepto de Oso? Algunas voces furibundas y casi presas de la locura respondieron “Es un Oso baboso, piojoso y atorrantoso (¿?)”. Pero como dijo Chepe, “es un Oso mañoso”. Sin embargo, la conclusión fue que era un Oso “sabroso y goloso”.
Oso dejó de ser el tema de conversación y de pronto nos veía hablando de Laura Bozzo. “¿Cómo llegamos a esto? ¿De qué estamos discutiendo?” Recuerdo también haber hablado de La Culebritica que terminó siendo una Parapléjica.
Las chicas, hostigadas con el alcohol propusieron jugar “Encantados”. Pero respuestas como “Pero que se acabe el trago”. O “No puedo correr, sorry” fueron las que terminaron con su ilusión de querer hacernos volver al kinder.
Intercambiábamos apodos de mal gusto a terceros tales como “Freezer” (un personaje con 3 dedos en la mano), o “Tazita” (otro personaje con sólo una oreja). Sin embargo, algo que no podré olvidar es cuando Vitocho y Xixo descargaban algunos litros de líquidos orgánicos en la pared. Demoraban un culo. “Está escribiendo su nombre en la pared”.
De pronto, a nuestro lado, aparecieron 3 chicas acompañadas de un sujeto, todos en un estado etílico/pasados. Ellas nos hablaron, pero, al hacerlo en un dialecto desconocido dije. “Puta, como no le entendí, me paltee”. Kinasky pensó que habían hablado en tailandés, pero Kalú sí las entendió y nos dijo “Quieren unirse para tomar con nosotros o algo así”. Al no estar de acuerdo, decidieron irse.
Seguimos conversando quién sabe de qué, y como no hay registro audivisual de la conversación, no tengo ni el material ni la memoria necesarias para narrar lo ocurrido. El ron ya había cumplido su cometido. Ya era tarde, toda la gente empezó a irse. Y teníamos una botella más de Ron Cartavio de Litro, y estaba entera!!.
Al final, sólo quedamos Mario, Xixo, Lucho y yo. Para apresurar el coma etílico deseado, decidimos jugar “Limones”.
“1 limón, 2 limones, 3 milones, 4 melones”. Todos perdíamos pero aún estábamos conscientes. Mario decía “Limones”, al momento de acariciar imaginariamente con las manos un par de… ¿limones? “Los limones de la pelirroja que le gusta a Lucho”, dijo.
Quedaba poco ron, pero al ver que Limones no causaba el efecto esperado, aplicamos un plan B. Una eliminatoria de limones llamada “Trago Contest”. El ganador se llevaba la “Chapita de oro” y quien perdía tenía que tomar “seco” el último vaso de ron servido hasta el tope.
Mario y yo fuimos los finalistas, logrando vencer los talentos innatos de Lucho y Xixo para pronunciar “limones”. Mario no pudo superarme y también cayó vencido. Antes de dar el sorbo final de la noche Mario dirigió unas palabras a la cámara refiriéndose a mi. Bueno “Chino, eres un gran contrincante en este mundo globalizado, de los gobiernos totalitarios, no?”
Era mi turno de hablar. Después de agradecer a las personas que me han apoyado desde mis inicios, Mario finalmente dio el tan esperado seco de la noche. Seguida de una pésima improvisada reggaetonera entre Mario y yo, quedará en el recuerdo de todos la hasta hoy rima celebre “Xixo estás chupando tu tabernero, yo se que tu quieres a Cinthya Portocarrero”
Yo-yo men.
No puedo decir que la despedida fue triste. Ni que tampoco fue divertida. Simplemente no recuerdo nada después de que Mario dio el número para contratos. A todos, gracias por ese ciclo, por ese día, la pasé muy bien, me divertí. Y como recuerdo de que alguna vez La Banca tomó ron en parque, aún guardo la “Chapita de oro”.

1 comentarios:
yo te gano en secos primos... y facil empato o la paso por milesimas!
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