"¿Qué les parece si en vez de ir a tomar, vamos a comer algo?" Aunque no lo crean, sí, lo dije yo.
Han pasado ya 8 meses desde que escribí el primer post de este blog. No soy el mismo de aquellos días, creo que ninguna de las personas que formaban parte de la historia que conté, lo son. Ha pasado mucho tiempo y han pasado muchas cosas, así que sería ingenuo pensar que somos los mismos de ayer... y que mañana seremos los mismos de hoy.
Tal vez lo único que quede en mí de aquellos días sea lo que me llevó a escribir en un principio: ese sentimiento muchas veces indescriptible de vacío que ahora puedo llamar nostalgia, ese sentimiento de extrañar algo que por uno u otro motivo das por perdido.
En esta ocasión, estaban conmigo Edú, Kalu, Luxito, Pilar, Macho y Diego. Despues de comer algo juntos y de verme casi obligado por Kalu a tomar Quara (nunca más), volvemos a la universidad sin tener una idea clara de qué hacer.
Hay algo que relaciono inmediatamente con nostalgia: ir a ese viejo rincón del cual todos fuimos parte y en el que aún queda algo de nosotros: La Banca. Para mí, llegar ahí fue como volver en el tiempo, como revivir los momentos que alguna vez pasé ahí, fue como... fue como retroceder hasta el 2007 cuando todo lo bueno que pudo pasar, pasó.
Por un instante todo fue como antes, la vista al 106 era la misma, excepto por el seudo "Starbucks" que está encima de él. El ambiente era el mismo, aunque había un poco más de vegetación en comparación a nuestra última visita. Conversar sobre lo que vivimos ahí juntos, recordar los buenos y malos momentos, las bromas, hacer un conteo de todos los que alguna vez estuvimos ahi, recordar quién conoció primero a quíen, quién terminó ebrio en qué chupeta, sin embargo, hay algo que nunca olvidaré de esa noche: Willy Channels.
Al promediar las 9pm recibo la llamada de Chupete que, según mi criterio, estaba un poco alterado y con ganas de hablar: él me llamaría saliendo de su clase. Minutos después, recibo la llamada de Mario, invitandome a tomar unas cervezas con un amigo. Seguimos sonriendo a carcajadas con anecdotas hasta que ya era la hora de partir. Yo aún tenía que verme con Chupete, así lo hice.
Sabía que él necesitaba un poco de alcohol, tal vez no para desahogarse, sino para sentirse mejor y olvidar por unos momentos el mal día. No se si estuve en lo correcto respecto a él, pero sí funcionó para mí. Cuatro sujetos en una mesa hablando de mil cosas que poco parecian guardar relación la una con la otra. Nos divertimos, nos reímos, nos picamos, y nos fuimos demasiado tarde del lugar solo para darnos cuenta que si bien conversamos, la charla estaba inconclusa, por lo que Jueves Santo se convocó una reunión de maridos. Chupete, Oso, Luxito, Edú y yo, sin alcohol de por medio.
Nos hacía falta estar juntos el uno para el otro, nos hacía falta el abrazo grupal, nos hacía falta volver a aquellas viejas reuniones para contarnos cosas que no nos contamos a diario. Nos hacía falta estar sentados en el suelo formando un pequeño círculo viendonos a las caras y escuchando lo que cada uno tenía que contar.
Los Zapping - Wows EP
-
"Cinco son suficientes
¿Acaso es posible que el mejor disco de rock editado en el Perú durante el
2007 haya sido elaborado por un puñado de chicos que apen...
Hace 4 meses

1 comentarios:
Chinooo!!! esta lindooo!!
Los kiero a todos chicos!!!
volvamos a la banca de vez en cuando!!!
Y prometo q welvo a contar la historia de Willy Chanels!!!
Publicar un comentario en la entrada